sábado, 1 de junio de 2013

TARDE DE ASCENSO EN FERROL

El Racing por fin regresa a la 2ª División B, tras tres años duros (y de aprendizaje de cómo evitar caer de nuevo en los errores cometidos) en la cuarta categoría de la liga española. Miles de ferrolanos y no ferrolanos, racinguistas todos, vibraron en la tarde de hoy en A Malata, para presenciar un típico partido de fase de ascenso, o sea, desprovisto de fútbol, con muchos nervios y mucha tensión. El Racing hizo una de sus actuaciones más flojas de la temporada ahora concluída, y solo destacó de medio del campo para atrás, con Antonio, Rubén y Camacho SOBERBIOS. Por lo demás, faltó verticalidad, acierto en los pases y tiro a puerta. El Laudio fue de más a menos. Empezó bien, teniendo más la pelota y creando algún esporádico peligro pero como que le falta algo arriba. Luego se fue metiendo en faenas más previsibles: entradas duras, juego de choque, empuje, y patadón para arriba. Debió acabar con algún expulsado más. No me gustaron detalles de nula deportividad (fruto de la tensión y la trascendencia del partido) y su dureza tolerada por un árbitro con deficiente criterio. En suma, más emoción y nervios que fútbol, pues, para un partido donde lo mejor para el Racing fue la victoria (valía el cero a cero) y el ambientazo de A Malata, con más de la mitad del aforo lleno de espectadores, algo que no se producía desde que estábamos en Segunda. El ascenso es merecido con creces, la perfecta guinda a una super-temporada que quedará en los anales de la historia (y no solo reciente) del club. Ahora queda el futuro. Hay una estupenda base de equipo para, reforzándose lo necesario, poder hacer cosas bonitas el año que viene, sin descartar nada. Y hay una oportunidad enorme para reenganchar a la mucha gente que fue dejando de acudir en estos últimos cinco años y a los que, quizá, fueron hoy por vez primera al coliseo de Serantes. Hay mucho que aprovechar para empezar a escribir el capítulo 2.0 del resurgimiento del Racing. Por el momento, a disfrutar de este ascenso.